Se trata de un modelo veterano, ya que se lanzó en 2008, si bien en 2013 recibió una efectiva renovación, que afectó a las carrocerías de cuatro y cinco puertas (con portón trasero) y a su variante familiar. No se tocó su imagen dinámica (que funciona bien, y los cambios se limitaron a renovar la parrilla, paragolpes y faros, que en esta generación pueden ser con lámparas bixenón, incluyendo el sistema de iluminación adaptativa AFL+.
Su éxito en el mercado se debe principalmente a que cuenta con una calidad de interiores, por materiales y ajustes, por encima de la media de sus rivales generalistas. En el restyling también se renovó el diseño de la consola central, eliminando botones para que el control de los diferentes sistemas seamás sencillo y no comprometa la seguridad. Destaca la pantalla táctil y el touchpad sensible al tacto situado entre los asientos que controla funciones según los movimientos del dedo. También el sistema IntelliLink, que a lo largo de 2014 irá recibiendo aplicaciones en la Opel AppShop. No todos estos elementos están disponibles en sus cinco niveles de equipamiento: Expression, Selective, Excellence, Sportive y OPC.
El Opel Insignia 2014, heredero de los Kapitan, Admiral y Diplomat, también recibió una serie de mejoras de chasis, que incluyen amortiguadores (puede contar con una suspensión adaptativa FlexRide), estabilizadoras y dirección. Así han reducido el nivel sonoro y ganar confort. La amplia gama de mecánicas se ha puesto a punto y hay tres tipos de motorizaciones, de gasolina, diésel y de GLP (Gas Licuado de Petróleo), con potencias desde los 110 CV hasta los 325 CV del Insignia OPC.
En términos de practicidad, cuenta con un interior amplio, pero no tanto como podría indicarnos su tamaño exterior. El maletero no cambia respecto al anterior modelo y, a pesar de ser muy grande, sus formas irregulares no consiguen que se aproveche del todo siempre.
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