El Peugeot 508 llegó al mercado a finales de 2010 para sustituir a dos modelos de un golpe: por un lado la anterior berlina media, el 407, y por otro a la berlina del segmento E, el Peugeot 607. Eso supuso que sus medidas se sitúan entre las de ambos modelos, aunque debido a la tendencia de hacer coches más grandes, está en la media del segmento. Su diseño se inspiró en el prototipo SR1 (que adelantaba el estilo de los futuros Peugeot), en el que destacaba el frontal y la fuerza que le imprimen los faros.Su diseño fue renovado ligeramente en septiembre de 2014.

El aumento de cotas exteriores hizo que ganase mucho espacio en las plazas traseras, que destacan por su altura disponible. El puesto de conducción es óptimo, con buenos asientos aunque la visibilidad es bastante mejorable. Su maletero, además de amplio, cuenta con bastantes elementos útiles para fijar cargas.
Su precio es algo superior al de sus alternativas de marcas generalistas, debido a que su nivel de acabados está también por encima, Existen cuatro niveles de equipamiento: Acces, Active, Allure y GT, bastante completos desde el nivel de acceso y que cambian bastante el aspecto de la consola interior y el tipo de asientos del coche.
No todas las versiones están disponibles en su gama de motores que comprende dos propulsores de gasolina, de 120 y 156 CV y cinco diésel, con potencias desde 114 a 204 CV. Contó con una variante híbrida, el Peugeot 508 Hybrid4, con 200 CV y que equipan otros modelos del grupo PSA. Se trata de un coche agradable de conducir y que destaca por su agilidad de reacciones, con una configuración de suspensiones enfocada más a una conducción dinámica que a la comodidad.
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