El BMW Serie 2 Active Tourer llegó al mercado en otoño de 2014, después de ser presentado en el Salón de Ginebra de ese mismo año. Se trata de un monovolumen compacto, el primer coche de este tipo de la marca. Su línea se basa en el diseño las líneas del Concept Active Tourer, que tiene algunos detalles que buscan deportividad, a pesar de tratarse de un modelo más orientado a la funcionalidad.
Su precio es algo superior al de la mayoría de alternativas del segmento, en parte por unos acabados por encima de la media y porque el equipamiento opcional que puede llegar a equipar es muy numeroso. Ha sido muy bien acogido por el mercado español y europeo.
La gama de motores cuenta con propulsores de tres y cuatro cilindros: La oferta de gasolina comprende motorizaciones de 136, 192 y 231 CV, mientras que hay tres mecánicas diésel entre las que elegir (con 116, 150 y 190 CV de potencia). Todos son de tracción delantera (el primer modelo de la marca), si bien los motores más potentes pueden solicitarse con tracción total, asociadas a transmisión automática Steptronic de ocho velocidades.
Este modelo fue el encargado de inaugurar la nueva política de acabados en la marca, con un equipamiento de serie bastante completo. En el inicio de su comercialización había disponibles tres niveles de acabado, sobre el modelo básico, Advantage, Sport y Luxury. Algo después se añadió el paquete M Sport opcional, que cambia el aspecto del coche y la suspensión.
Uno de sus puntos más positivos es su comportamiento en carretera. Está entre los monovolúmenes compactos más dinámicos del mercado. Sin embargo, está algo por detrás en modularidad. La banqueta trasera se mueve longitudinalmente, pero los asientos individuales no son del mismo tamaño (el central es casi inutilizable) y su maletero tampoco destaca por su gran capacidad.
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