El primer coche compacto híbrido se renovó por completo en 2014. Se trató de un cambio bastante tranquilo respecto al Lexus CT 200h 2010, previa a la próxima generación del CT 200h, que se espera para 2016, con cambios más profundos.

Los cambios estéticos se centraron en una parrilla, más deportiva y similar a la de los últimos modelos de la firma japonesa y un paragolpes posterior de líneas horizontales. Con los retoques esperan superar las 795 unidades vendidas en 2013.
Respecto a la mecánica, monta el Hybrid Synergy Drive de Toyota, con 136 CV y cambio de variador continuo, que ahora rebaja sus emisiones hasta los 82 g/km de CO2 en los coches con llantas de 15 pulgadas. El chasis se ha puesto a punto para ofrecer una mayor rigidez de la carrocería, con puntos de soldadura adicionales y ampliando el uso de los adhesivos estructurales, aunque sigue sin ser un coche de tacto deportivo. Sí es muy cómodo y silencioso en la mayoría de circunstancias, salvo si se pisa el pedal del acelerador a fondo, debido al cambio. Sus consumos en ciudad están al nivel de los diésel, que sólo pueden competir con él en carretera.
En el interior, además de contar con nuevos tonos de tapicería y combinaciones, gana el volante del Lexus IS. Sus cuatro niveles de equipamiento son muy completos. También podrá equipar pedales de aluminio y un volante y palanca de cambios tapizados en cuero perforado. No cuenta con demasiado espacio y su maletero, además de ser pequeño, no es muy aprovechable por sus formas.
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